Comparte con tus amigos, no te quedes para ti la información :)
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  

El VIH continúa siendo un problema para la salud pública, sin embargo, habiendo aumentado el acceso a prevención, diagnósticos, tratamientos e inclusive lo más eficaz para erradicar el virus, se ha convertido en un problema de salud crónico capaz de permitir que las personas portadoras del virus lleven una vida larga y saludable.

A pesar de ello, hay que ser constantes en recordar que los síntomas relacionados con este virus, aunque no sean notables las primeras semanas o no se manifieste ningún síntoma, se pueden presentar cuadros seudogripales con fiebre, cefalea, erupciones o dolor de garganta. A medida que se va debilitando el sistema inmunológico y bajo tratamiento se podrá notar inflamación en los ganglios linfáticos, pérdida de peso, fiebre, diarrea o tos, pudiendo ser sin tratamiento enfermedades más graves como tuberculosis, infecciones bacterianas graves o incluso cáncer.

El VIH se puede diagnosticar mediante pruebas de diagnóstico rápido que pueden proporcionar resultados el mismo día, sin embargo, se requiere una prueba confirmatoria realizada por un trabajador del sector sanitario cualificado y capacitado en un hospital o clínica. Esta infección se puede detectar con exactitud mediante las pruebas precalificadas por la OMS.

Su transmisión se debe al intercambio de algunos líquidos corporales de la persona infectada, como la sangre, la leche materna, el semen o las secreciones vaginales; incluso de madre a hijo en el embarazo o el parto. No se contagia por medio de besos, abrazos o por compartir objetos personales como agua o alimentos y de igual manera ocurre con sus parejas sexuales si la persona contagiada recibe un tratamiento tratamiento antirretrovírico (TAR). Algunos de los siguientes comportamientos son los que aumentan el riesgo de que una persona contraiga el VIH:

  • Tener relaciones sexuales anales o vaginales sin preservativo.
  • Padecer otra infección de transmisión.
  • Compartir agujas, jeringuillas, soluciones de droga u otro material infectivo contaminado.
  • Recibir inyecciones, transfusiones sanguíneas o trasplantes de tejidos no esterilizado.
  • Pincharse accidentalmente con una aguja, algo que afecta en particular al personal de salud.

Por lo acontecido este año, la OMS invita a la participación de la disminución del VIH mediante la información junto a sus métodos de prevención y diagnóstico, sobre todo durante la pandemia de COVID-19, generando así aún más conciencia sobre el virus en 2020.


Comparte con tus amigos, no te quedes para ti la información :)
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
Share This