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Cada septiembre comienza el curso escolar, después de unas merecidas vacaciones de verano, niños y profesores vuelven al colegio con las pilas cargadas para enfrentarse a una nueva etapa con la que seguir aprendiendo y avanzando. Pero, un día, tras haber visto a tu hijo rascándose la cabeza, abres su mochila y encuentras la circular habitual en la que te informan que hay una plaga de piojos entre alumnos del colegio por lo que debes extremar la precaución y estar alerta por si tu hijo se viese afectado.

En ese mismo instante revisas la cabecita de tu hijo y te das cuenta que, efectivamente, está contagiado de pediculosis. ¡No te preocupes! Gracias a este artículo vas a poder descubrir los síntomas y los posibles tratamientos en caso de que tu hijo se vea afectado, y, además, cómo se produce el contagio para evitarlo. 

¿Qué son los piojos? 

Los piojos son unos parásitos de forma alargada que miden unos 2-3 milímetros (como una semilla de sésamo), y que viven en el cuero cabelludo de las personas, ya que se alimentan de la sangre de esta zona corporal. De hecho su saliva es la que provoca el picor en el cuero cabelludo que nos pone en alerta. Su color depende de su evolución, y pueden pasar de ser casi transparentes a ser de un tono marrón oscuro. 

Es importante saber que los piojos, ponen huevos (más conocidos como liendres), los cuáles son fáciles de confundir con caspa o suciedad, por lo que es necesario saber identificarlos para detectarlos a tiempo y evitar que el contagio sea mayor. 

Según las estadísticas, uno de cada cinco niños (https://www.bebesymas.com/salud- infantil/uno-de-cada-cinco-ninos-se-contagia-de-piojos-como-prevenirlos) se contagia de piojos, lo que supone que formen un grupo de riesgo ya que el contacto físico entre ellos es más habitual que entre adultos. Los piojos se contagian con el contacto cabeza – cabeza y se reproducen de manera muy rápida. 

Es por esto que resulta imprescindible conocer cuáles son las fases por las que pasa el piojo para que, en caso de contagio puedas detectarlo y comenzar cuanto antes el tratamiento para erradicarlos de la cabecita de tu hijo. 

En el siguiente apartado, podrás descubrir el ciclo de vida de los piojos para que puedas conocer y distinguir las diferentes fases a la hora de aplicar un tratamiento. 

Ciclo de vida de los piojos 

Los piojos viven unos 28 días aproximadamente, y se desarrollan en 3 fases: liendre, ninfa y piojo adulto. 

  • Huevo o liendre: los huevos o liendres se incuban entre 6 y 9 días. Suelen encontrarse a unos 4 o 6 milímetros del cuero cabelludo, los reconocerás porque se parecen mucho a la caspa, aunque estos están fuertemente enganchados al cabello y cuesta arrancarlos. En esta fase suelen ser de un color casi transparente o amarillento. 
  • Ninfa: tiene el aspecto de un piojo adulto, aunque de un tamaño mucho menor (como la cabeza de un alfiler), tiene 6 patas y suele ser de un color marrón oscuro. Las ninfas se convierten en piojo adulto 7 días después de salir del huevo.
  • Piojo adulto: cuando la ninfa se convierte en piojo adulto puede reproducirse rápidamente y poner hasta 10 huevos por día. Su tamaño aumenta hasta ser similar a una semilla de sésamo y cambia su color a marrón claro o grisáceo.

Este ciclo puede repetirse cada tres semanas si no se trata adecuadamente la pediculosis. 

Seguramente ahora querrás saber cómo se produce el contagio para intentar evitarlo, no te preocupes en el siguiente apartado te lo explicaremos detalladamente para que intentes prevenir el contagio de pediculosis. 

¿Cómo se produce el contagio? 

En apartados anteriores te hablábamos sobre los piojos, esos pequeños parásitos que resultan tan molestos, sobre todo en los niños que son quienes más padecen su contagio. Ahora queremos explicarte cómo se produce su contagio para que puedas intentar evitarlo. 

Los piojos se contagian, normalmente, por el contacto cabeza – cabeza, es decir, se arrastran de una cabeza a la otra, ya que no pueden ni saltar ni volar. El contagio se produce con el contacto cercano y prolongado de una persona infectada por pediculosis con otra que no lo está. 

Sin embargo, y a pesar de que los piojos no tienen tendencia a abandonar el cuerpo humano, existen otras formas comunes de contagio como son: 

  • Ponerse ropa infestada: sombreros, bufandas, abrigos, uniformes, cintas del cabello, etc.
  • Utilizar peines o toallas, cepillos para el cabellos o toallas infestadas.
  • Utilizar una cama, colchón, cojín, alfombra o peluche que haya estado en contacto con una persona infestada. 

De hecho, lo que se contagia es el piojo adulto o la ninfa, ya que si una liendre se despega del pelo, no puede volver a pegarse en otro, por lo que es muy poco probable que las liendres se contagien al compartir elementos como peines, cepillos y sombreros, porque necesitan estar a una distancia determinada del cuero cabelludo para nutrirse del calor y la humedad hasta conseguir madurar.

Es muy importante conocer cómo ser produce el contagio de la pediculosis, ya que una de las medidas preventivas  es inculcar a tu hijo para evitar ese contacto prolongado con la cabeza del resto de niños.

En el siguiente apartado conocerás los síntomas de la pediculosis, los cuáles deberás tener en cuenta en todo momento para diagnosticar a tiempo la infestación y poder aplicar un tratamiento cuanto antes. 

Síntomas de la pediculosis

Ahora que ya conoces qué son los piojos, su ciclo de vida y cómo se produce su contagio, seguramente te estarás preguntando cómo puedes detectar si tu hijo se ha contagiado para poner remedio cuanto antes.

Por eso, en este apartado descubrirás los síntomas de la pediculosis para que consigas una detección temprana con la que hacer frente rápidamente a ese contagio de piojos de tu hijo.

¿Cómo vas a detectar que tu hijo se ha contagiado de piojos?

Es muy fácil, ya que el síntoma más común es la picazón. Por lo que si notas que tu hijo se rasca mucho la cabeza últimamente, ponte en alerta, es hora de revisar su cabecita. 

También existen otros síntomas como: 

  • Irritación. 
  • Lesiones en el cuero cabelludo, ocasionadas por rascarse que pueden infectarse. 
  • Sensación de cosquilleo, de algo que se mueve en el cabello.

Sin embargo, es muy importante que sepas que pueden pasar unas 4 o 6 semanas entre que los piojos llegan al cuero cabelludo, y este se vuelve sensible a su saliva, provocando esa picazón que normalmente se produce detrás de las orejas o del cuello. De hecho la picazón puede tardar en desaparecer algunas semanas, incluso cuando no quedan piojos en su cabeza.

Si observas que tu hijo tiene alguno de estos síntomas, es hora de revisar su cabeza, y verificar si realmente tiene pediculosis, para ello, deberás hacer lo siguiente: 

  • Sentar a tu hijo en una habitación muy iluminada. 
  • Separa su cabello. 
  • Busca piojos que se arrastren, o liendres en el cuero cabelludo.

Si tras esta pequeña exploración has detectado que tu hijo sufre pediculosis, es hora de ponerle solución. Por eso en el próximo apartado conocerás los posibles tratamientos contra la infestación por piojos. 

Posibles tratamientos 

La manera más efectiva de eliminar la pediculosis es con un tratamiento contra la infestación, además de realizar un método de peinado cada dos o tres días durante unas tres semanas para comprobar que se ha eliminado por completo la pediculosis. 

Pregunta en tu farmacia los distintos tipos de tratamientos que existen y te aconsejarán cuál se adecúa mejor a tus necesidades. Además, es aconsejable complementarlo con el método de peinado para erradicar la pediculosis, utilizando para ello una lendrera, un peine de púas finas para buscar, arrastrar y atrapar a los piojos, las ninfas y las liendres. Este método de peinado debe realizarse de la siguiente manera:

  • Mojar el cabello de su hijo. 
  • Dividir el cabello en secciones pequeñas. 
  • Peinar el cabello con ayuda de la lendrera y limpiarla en cada pasado con una toalla de papel húmeda, revisando cuidadosamente el cuero cabelludo, el peine, la toalla y el papel. 
  • Repita los pasos 2 y 3 hasta haber peinado completamente todo el cabello de tu hijo.

En el mercado existen numerosos productos contra la pediculosis, todos son efectivos, aunque dependen de las necesidades concretas, como por ejemplo el ciclo de vida del piojo. Además, existen una serie de pautas de seguridad que se deben llevar a cabo con el uso de estos productos, y que son: 

  • Seguir exactamente las instrucciones que aparecen en el envase. 
  • El producto debe aplicarlo un adulto. 
  • No aplicar el productos en niños de 2 años o menos sin previa consulta al médico o farmacéutico. 
  • Enjuagar el producto en el lavamanos y no durante la ducha, para que el medicamento no pase a otras zonas corporales. 
  • No colocar una bolsa plástica sobre la cabeza del niño.
  • No deje al niño solo con el producto puesto en el cabello.
  • Consulta siempre antes de comenzar un segundo o tercer tratamiento.

Es muy importante que sepas que los tratamientos con pediculicidas deben hacerse sólo si detectas piojos en la cabeza de tu hijo, y no como medida preventiva, ya que esto podría suponer una resistencia a este tipo de tratamientos que dejarían de hacer efecto en caso de padecer realmente pediculosis. 

Recuerda que tu farmacéutico puede asesorarte a elegir un producto contra la pediculosis atendiendo a tus necesidades concretas. 


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