Comparte con tus amigos, no te quedes para ti la información :)
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  

Existen diferentes tipos de piel y cada una con unas características diferentes por lo tanto, la radiación solar no afecta de igual manera a todas las pieles. Es por esto que conocer el tipo de piel que se tiene y su capacidad para resistir la exposición solar es fundamental para saber qué tipo de fotoprotector utilizar.

Fototipos 

Todas las pieles pueden sufrir efectos adversos por la radiación solar, en mayor o menor incidencia, según el tipo de piel que se tenga. La clasificación de las pieles según su capacidad de resistir la exposición solar, se denomina fototipo. Esta clasificación marca la cantidad de radiación solar que puede sostener cada tipo de piel.

Cada fototipo viene determinado por las características de la pigmentación de la piel, los ojos, el cabello y la capacidad para conseguir el bronceado.

Hay 6 tipos que son:

  • Fototipo I – Tipo celta (piel muy blanca): son las pieles más sensibles al sol, se queman a la más mínima exposición solar y se broncean con mucha dificultad. Suelen padecer problemas de alergias, pecas y manchas.
  • Fototipo II – Tipo germánico (piel clara): es la piel más blanca, de las personas que son rubias. Se broncean muy poco, parecido al tipo I. También son fotosensibles.
  • Fototipo III – Raza caucásica (Piel mediterránea): es el tipo de piel más habitual sobre todo en los países mediterráneos. Personas de pelo castaño. Necesitan un filtro solar, ya que si no se utiliza se queman rápidamente pero se broncean posteriormente.
  • Fototipo IV – Tipo mediterráneo: es el tipo de piel de las personas más morenas. Se broncean con facilidad cuando se exponen al sol y necesitan menos filtro solar.
  • Fototipo V – Tipo mestizo: son las pieles más oscuras que las del tipo IV.
  • Fototipo VI – Raza negra: son las personas de piel negra. No se queman, aunque es aconsejable usar igualmente filtro solar porque pueden sufrir igualmente las consecuencias de los rayos UVA en el interior de la piel.

Un factor de protección para cada fototipo de piel. 

El factor de protección del fotoprotector que se utilice deberá ir aumentando a medida que el fototipo de piel va siendo más claro y el índice UV va aumentando.

El índice ultravioleta depende de la estación del año, del mes y del día. Con esta herramienta, puedes consultar la información sobre el índice UV en ese momento, seleccionando tu ciudad, así como recomendaciones para protegerte según tu fototipo.

Cuidados para los fototipo I y II 

Para prevenir los daños en las pieles con un fototipo I o II que son las más delicadas, se pueden tomar una serie de medidas que contribuyen a intentar mitigar los posibles daños producidos por la exposición solar que son:

  • Protectores solares. Si tu piel tiene este fototipo, debes tener productos que contengan filtros de protección de amplio espectro (contra rayos UVA y UVB), así como factor de protección solar 50.
  • Horario. Evita la exposición al sol en las horas más peligrosas.
  • Ropa. Cubre tu piel con prendas ligeras, sombreros y gafas de sol en cualquier actividad que desarrolles al aire libre.
  • Ojos. Usa gafas de sol que filtren los rayos ultravioleta, ya que los efectos nocivos de la radiación UV aumentan en los ojos claros.
  • Sol artificial. Para estos fototipos está prohibido usar cabinas de bronceado.

Cuidados para los fototipos III, IV, V 

Estos fototipos tienen unas características similares, ya que no se queman con tanta facilidad, aunque deben usar filtro solar y no descuidarse, sobre todo cuando el índice UV es muy alto.

  • Fotoprotectores. Adquiere productos que contengan filtros de protección de amplio espectro (contra rayos UVA y UVB), así como factor de protección solar que no sea menor a 20 FPS.
  • Horario. Evita la exposición al sol en las horas más peligrosas, aunque si lo haces no olvides el protector solar.
  • Ropa. Evitar la tela de tejido apretado que causa cierta contracción, tela de lana y fibras sintéticas, tela gruesa (frente delgada), tejido seco y telas de color oscuro.
  • Ojos. Usa gafas de sol que filtren los rayos ultravioleta.
  • Sol artificial. Puedes utilizar las cabinas de bronceado, aunque no debes abusar de ellas.

Recomendaciones básicas a la hora de realizar una exposición solar 

  • Evitar la exposición solar entre las 12 y las 16 horas.
  • Utilizar los fotoprotectores incluso en días nublados.
  • Evitar largas exposiciones al sol.
  • Procurar no dormirse al sol.
  • No utilizar colonias, desodorantes u otros cosméticos en la exposición
    al sol, ya que producen manchas.
  • Proteger la piel con ropa y la cabeza con un sombrero.
  • Hay medicamentos y productos cosméticos que producen en la piel una reacción de fotosensibilidad por la exposición solar. Consulta a tu farmacéutico.
  • En casos especiales: embarazo, patologías cutáneas, trabajadores al aire libre, individuos con antecedentes familiares de cáncer y fototipos muy bajos (I y II), aplicar productos de alta protección o evitar tomar el sol.
  • Vigilar los cambios de color, forma o tamaño de pecas y lunares.
  • No utilizar protectores solares abiertos desde el año anterior.
  • Utilizar un fotoprotector adecuado para cada tipo de piel o zona del cuerpo (crema, spray, leche o gel), fototipo, edad y circunstancias de exposición.
  • Aplicar el fotoprotector en cantidad generosa, de forma uniforme, sobre la piel seca, media hora antes de la exposición al sol.
  • Renovar la aplicación a las 2 horas y después de cada baño.

Comparte con tus amigos, no te quedes para ti la información :)
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
Share This