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Cada estación del año tiene sus pros y sus contras. El verano es la época preferida por casi todos: el buen tiempo, los días más largos y las vacaciones, entre otras ventajas, hacen de esta, la estación del año por excelencia.

Sin embargo, las elevadas temperaturas, el contacto continuo con el agua y la humedad, los cambios de hábitos… unido a otra serie de factores, favorece que en esta estación seamos propensos a padecer una serie de afecciones.

Por eso, desde Cofarca queremos ayudarte a que conozcas los problemas de salud más habituales en verano y puedas prevenirlos, ya que la mayoría de ellas puedes evitarlos y tienen fácil solución. A continuación,  encontrarás la relación de estos problemas tan comunes en verano y cómo actuar en caso de padecerlos.

Deshidratación

 

Durante el verano, las temperaturas aumentan y el calor y la exposición solar hacen que perdamos mucha agua corporal ya que la sudación se incrementa. Esto convierte a personas mayores y niños en un grupos de riesgo que se deben tener controlados para evitar la deshidratación.

Beber suficiente agua es imprescindible para el correcto funcionamiento de los riñones, por lo que la deshidratación puede ocasionar vómitos, fiebre, dolor de cabeza y/o taquicardia. De hecho, la falta de hidratación en el organismo puede ocasionar cálculos renales ya que al sudar se reduce la producción de orina y es más fácil que se creen piedras.

Es por esto, que no solo basta con beber agua, sino que resulta recomendable utilizar una bebida isotónica apropiada con la que recuperar ciertos minerales y nutrientes que no se consiguen obtener con el agua; además, es conveniente alejarse de los productos salados, la cafeína y el alcohol, dado que aumentan el riesgo de deshidratación.

Otitis

 

El contacto con el agua de playas y piscinas puede provocar infecciones en los oídos al entrar el agua en el conducto auditivo, así como la acumulación de humedad en el mismo. La exposición por largos períodos de tiempo a los sistemas de aire acondicionado reducen la humedad del ambiente, contribuyendo a la aparición de este tipo de infecciones

Para prevenir esta clase de infecciones basta con no sumergirse en el agua de manera continua o utilizar tapones para los oídos. Además es conveniente limpiar y secar bien los oídos con cuidado después de cada baño.

Conjuntivitis

 

La conjuntivitis es uno de los grandes males de esta estación, y es que el aumento de las actividades al aire libre, la exposición al sol, a los sistemas de aire acondicionado, al agua del mar y las piscinas o el uso de lentillas durante demasiado tiempo, incrementan las posibilidades de padecer esta enfermedad tan molesta que afecta a la conjuntiva del ojo y que puede estar causada por un virus, una afección bacteriana, alergias o agentes medioambientales.

Para evitar la conjuntivitis, es necesario utilizar gafas de buceo si se van a abrir los ojos bajo el agua, evitar exponerse a los aires acondicionados, alejarse de ambientes con polvo, mantener las ventanillas del coche cerradas mientras se conduce y no bañarse con lentillas.

Faringitis y Bronquitis

 

Puede parecer curioso que estas sean dos enfermedades habituales en verano, ya que suelen asociarse con el invierno. Lo cierto es que los cambios bruscos de temperatura y la exposición a los sistemas de aire acondicionado favorecen la aparición de estas dolencias que no se deben confundir con los resfriados.

Por tanto, para prevenir este tipo de afecciones, es necesario tomar pequeñas medidas, como por ejemplo: no poner el aire acondicionado a un temperatura muy baja si en el exterior hace mucho calor y vas a salir.

Enfermedades gastrointestinales y digestivas

 

Este tipo de enfermedades son muy comunes en la época estival ya que una de las principales causas que las generan es la ingesta de alimentos en mal estado debido al calor. Las reacciones alérgicas, beber agua contaminada, no respetar la cadena de frío o una mayor toma de alimentos crudos.

Para prevenir este tipo de enfermedades es imprescindible que los alimentos que se coman estén en buenas condiciones, procurando lavar las manos antes y después de manipularlos y si se lleva la comida fuera de casa se haga en recipientes herméticos, evitando salsas como la mayonesa y lavando adecuadamente aquellos ingredientes que se vayan a comer crudos.

En el caso de estar padeciendo alguna de estas enfermedades es necesario que se beba mayor cantidad de agua, sobre todo si se encuentra con diarrea; y realizar una dieta con alimentos astringentes como la papa, la zanahoria, el arroz o el pan tostado, siendo muy importante no ingerir nada que lleve grasas o fibra.

Cistitis

 

Esta infección de orina suele estar provocada por el calor, las frías temperaturas del agua y la humedad retenida en el traje de baño. Produce en aquellas personas que la padecen escozor, ganas de orinar continuas, micciones insuficientes e, incluso, fiebre.

Para prevenirla, lo mejor es secarse bien o cambiar de bañador para evitar que la humedad afecte al sistema urinario. También es conveniente ingerir arándanos, sandía y otro tipo de alimentos diuréticos, así como beber abundante líquido. Si ya se ha contraído la enfermedad se debe acudir al médico para que recete un antibiótico y así desaparecer la infección por completo.

Enfermedades producidas por microorganismos

 

El verano es la estación propicia para andar descalzo sobre el suelo mojado de piscinas, duchas o baños públicos, lo que puede provocar una infección muy común durante esta época como son popularmente conocidos los “hongos”.

Para prevenirlo es conveniente ponerse unas chanclas para andar por las piscinas, las duchas de las mismas y otros lugares con el suelo húmedo ya que es en estos lugares donde los hongos suelen ser frecuentes.

Si se contagia de este tipo de infecciones es conveniente comprar una crema antifúngica en la farmacia para controlarla.

Quemaduras solares

 

Si existe una afección común durante el verano son, sin duda, las quemaduras solares. A pesar de que la mayoría de las personas es consciente de la importancia de proteger la piel, sobre todo, durante esta época del año; lo cierto es que muchas veces, ya se por un despiste, por no replicar el fotoprotector o utilizar una crema solar que no es acorde con el fototipo, se exceden las horas de sol sin la protección solar adecuada provocando un  enrojecimiento de la piel y, en los casos más graves, quemaduras solares en la piel que son capaces de ocasionar dermatitis, eritemas y manchas solares.

Para evitar que esto pase, la solución pasa por utilizar un fotoprotector adecuado y adaptado a la piel y al fototipo, así como el uso de AfterSun después de haber tomado el sol durante mucho tiempo.

Picaduras

 

 Las picaduras son quizás uno de los inconvenientes del verano más molestos. Son producidas por el aumento de insectos debido a la humedad y el calor, pueden producir inflamaciones e incluso vómitos o fiebre.

 Para prevenir la picadura de mosquitos, abejas o avispas se debe usar un repelente de insectos. Si ya se ha sufrido la picadura, ¡No te rasques!, es fundamental desinfectar la herida lavándola con agua y jabón y aplicar una pomada calmante y hielo. Si se produjera una reacción alérgica es conveniente acudir a urgencias.

No solo los insectos pueden provocar picaduras, en verano el aumento de medusas en el mar es notable, convirtiéndose en plaga en algunas playas, además existen otra serie de animales marinos como los erizos que pueden provocar picaduras.

Si se sufriera una picadura de medusa es necesario lavar la zona con agua de mar o vinagre, nunca con agua dulce y observar si han quedado filamentos de la medusa sobre la piel, retirándolos con cuidado usando pinzas o guantes. En ocasiones, se debe acudir al médico ya que es imprescindible tratarla con analgésicos, hielo y antihistamínicos al producirse una urticaria en la zona afectada por la picadura.

Por otro lado, si la picadura sufrida fuera por un erizo de mar, se debe extraer inmediatamente todas las púas, ya que favorecen las infecciones de la piel. Además, es necesario aplicar baños de vinagre o gasas empapadas en él, para disolver la mayoría de las púas.

Ahora que sabes cuáles son las enfermedades más comunes en verano y cómo prevenirlas, te animamos a descargar nuestro Botiquín de vacaciones» que seguro que te será muy útil para tus vacaciones y sepas que meter en tu maleta para actuar en caso de que te sucediera alguna de estas enfermedades tan habituales en la época estival.


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