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¿Cuántas veces te has encontrado pelos en el cepillo, en la almohada o en la ropa?Seguro que has respondido que muchísimas veces. Tienes que saber que la caída del cabello es completamente normal, siempre y cuando no sean grandes cantidades o la melena vaya siendo cada vez menos espesa.

Si se te cae el pelo, no tienes por qué alarmarte ya que, como te decíamos, es completamente normal porque el pelo tiene una vida limitada de entre 2 y 6 meses.

En este artículo, podrás descubrir cuáles son estas fases del pelo, factores que influyen en las fases del ciclo capilar y tratamientos para combatir la caída excesiva del cabello. Te animamos a leerlo hasta el final y tengas mucha más información sobre la caída del cabello y sepas cuándo alarmarte si tienes una caída excesiva del pelo.

¿En qué consiste la caída capilar?

La caída capilar es un proceso que se produce de forma natural, debido a que nuestro cabello está en constante regeneración.  Este proceso se acentúa en determinadas épocas del año, como es en el caso del otoño, y es cuando las personas son más conscientes de ello y comienza su preocupación por buscar un método que frene esta situación. Sin embargo, aunque haya una época del año en la que el pelo se regenere más que en otras, debemos saber que esto es progresivo, como verás a continuación. 

El ritmo de crecimiento y desarrollo del pelo no es el mismo en todas las personas, además dependerá también de la zona del cuerpo donde se encuentre, por ejemplo no tendrá la misma fase capilar el pelo de la cabeza que el vello de los brazos.

A continuación explicaremos cómo se produce la regeneración de cabello a lo largo de nuestra vida. No obstante, antes de meternos de lleno en el proceso, queremos explicar cuál es la parte responsable de nuestro cuerpo de producir el pelo para que puedas entender así los conceptos que irán apareciendo a lo largo del artículo. 

Bien, la parte responsable del crecimiento del pelo es el folículo piloso, la concavidad que está bajo la piel justo debajo de cada uno de los pelos que hay en el cuerpo. Se extiende desde la capa superficial de la piel, o epidermis, hasta la capa profunda, o dermis.

Fases del ciclo capilar 

Aunque cada pelo, como hemos dicho, tenga sus propias características y evoluciona de distinta forma, el ciclo capilar es igual para todas las personas y se compone de tres etapas: la de crecimiento o anágena, la de transición o catágena y la de reposo o telógena. Además, hay que tener en cuenta que el ciclo de crecimiento no está sincronizado, por lo que todos los días se caen algunos cabellos y otros comienzan a crecer.

Fase de crecimiento o anágeno 

Esta primera fase es la de crecimiento de folículo piloso y dura entre 2 y 7 años.  Estos folículos están sanos y son muy activos, pero muy sensibles a los cambios nutricionales y a los daños químicos. La longitud del cabello viene determinada por esta fase, cuanto más dure esta etapa, más largos serán los cabellos.

Aproximadamente el 80% del cabello en el cuero cabelludo está en esta fase en cualquier momento.

Fase de transición o catágena

Supone la fase más corta del ciclo capilar, con una duración de 3 semanas aproximadamente. El número de folículos pilosos que están en esta fase en un momento determinado es muy pequeño, el pelo deja de crecer y se separa de la papila (La papila dérmica son grupos de células dérmicas, esenciales para la raíz del pelo, ya que transportan el alimento y el oxígeno necesario para el crecimiento del pelo.) El proceso de las células del folículo en esta fase se detiene provocando una parada del crecimiento, y la caída posterior, en la que el folículo cambia de forma.

Fase de reposo o telógena.

Al llegar a la fase de telógeno, el folículo descansa y el pelo comienza a caerse. Durante los tres meses que dura esta etapa, el folículo se prepara para crear el nuevo pelo va a reemplazar el pelo que se ha caido.

El ciclo capilar finaliza cuando deja de crecer el pelo en el folículo.  En el caso de que afecte a varios folículos a la vez y en el mismo lugar, puede dar lugar a los primeros síntomas de alopecia.

Son varios los factores que determinan el ciclo capilar para entender cómo se reproduce la regeneración del cabello a lo largo de nuestra vida. 

 El crecimiento del cabello es una actividad constante: los cabellos se encuentran en distintas fases de crecimiento y descanso, ya que cada pelo tiene su propio ciclo independiente de los que le rodean. El pelo no evoluciona de la misma manera a lo largo de nuestra vida, un pelo puede experimentar hasta 20 ciclos diferentes en el que nace y se cae, pues el número de folículos que tiene cada persona (entre 130.000 y 150.000) va disminuyendo con el paso de los años y como consecuencia, de  los distintos factores que te mencionamos a continuación: 

Factores que influyen en las fases del ciclo capilar

La edad

A medida que vamos cumpliendo años, la cantidad de folículos va disminuyendo. Solemos tener unos 600 folículos capilares por centímetro cuadrado en torno a los veinte o treinta años, mientras que a los cincuenta años esta cantidad pasa a ser alrededor de unos cantidad de 485.

La genética

La genética es uno de los factores que influyen en la salud de nuestro cabello, determinado así la duración del ciclo piloso. El componente genético tiene mucho peso en determinados tipos de alopecia, pero eso no significa que siempre ocurra así. 

Hábitos alimenticios 

La alimentación juega un papel esencial para evitar o frenar la caída del cabello, ya que la raíz se sustenta de los nutrientes que le aporta la sangre, los cuales proceden de nuestra dieta alimenticia. Lo recomendable es llevar una dieta variable y tomar, al menos, 150 gramos de proteínas (que se encuentran, sobre todo, en la carne, el pollo, el pescado, las alubias y los huevos), frutas y verduras por su aporte de vitaminas y alimentos que contengan hierro,  ya que el pelo está formado principalmente por estas sustancias y constituyen un elemento muy importante para su regeneración. 

Cambios hormonales

Los cambios hormonales pueden ser responsables de la caída o debilitamiento del cabello. Una de las hormonas que más influyen son los andrógenos (hormonas masculinas) que estimulan y controlan el proceso y también los estrógenos (hormonas femeninas) que prolongan la fase anágena del pelo. Por otro lado, la tiroxina y las secreciones de las hormonas sexuales potencian la actividad folicular , contribuyendo así al crecimiento de nuestro pelo.

Otro de los factores hormonales que pueden influir en el ciclo del cabello, y por ende, su debilitamiento, son los que se derivan de un mal funcionamiento de la glándula tiroides o del sistema autoinmune y, en el caso de las mujeres, después del embarazo o durante la menopausia. 

Situaciones de estrés

El ritmo de vida ajetreada y las situaciones emocionales, de estrés y de agobios son causantes de algunas de las  alteraciones que se producen en el organismo y, en especial, en la salud del cabello, provocando así el desencadenamiento de conjunto de hormonas que repercuten agresivamente sobre los folículos pilosos.

Circulación Sanguínea


La circulación sanguínea del cuero cabelludo permite la nutrición del mismo y de los cabellos. Es por ello que surge la necesidad de masajear el cuero cabelludo y darle calor con la finalidad de producir vasodilatación y un aumento de la actividad metabólica para que favorezca al crecimiento del cabello. 

Cuando el riego sanguíneo es el adecuado la nutrición del cabello es buena.

Tipo de cabello

El crecimiento del pelo también está determinado por el tipo cabello que tengamos. En el caso de los pelos finos y gruesos su crecimiento será más rápido que en el caso del pelo crespo, por ejemplo.

Productos químicos

Utilizar sustancias químicas (tintes, lacas, espumas, etc) la ingesta de determinados medicamentos o tratamientos producen efectos secundarios que pueden incidir en la caída del cabello. 

Es necesario utilizar protectores que actúen de barrera ante estas agresiones y rebajar al mínimo el uso de estos productos.

Mantenimiento del cabello

Uno de los factores que también influyen en el crecimiento del cabello es el estado del cabello, si las puntas están debilitadas y en malas condiciones, el crecimiento se detiene. Por este motivo, cuando nos cortamos el pelo, éste crece dos centímetros en promedio durante el primer y segundo mes inmediatamente posterior al corte. Después empieza a crecer un poquito menos porque las puntas se secan y el cabello respira por ellas. 

Una vez hemos conocido la información sobre el proceso capilar, así como los principales factores que determinan la regeneración del cabello, es el momento de saber cuándo resulta preocupante la caída del cabello.

¿Cuándo resulta preocupante la caída del cabello?

Una caída anormal del cabello es cuando es superior a 100 cabellos al día, correspondiendo  este porcentaje de cabello al que se encuentra en la fase final de su ciclo de vida. (telógeno, menos del 20% del cabello se encuentra en esta fase).

Algunas de las situaciones que provocan a mayor intensidad la caída puede deberse, principalmente, por dos razones: la alopecias y el efluvio telógeno.

  • Alopecias: un proceso que afecta directamente al cuero cabelludo. Pueden adoptar una distribución determinada como por ejemplo la alopecia androgenética (calvicie común, una las más frecuentes). Otras formas se manifiestan en forma de áreas circunscritas sin distribución específica, como por ejemplo las debidas a una infección directa del cabello u otras enfermedades que pueden afectar a la piel.
  • Efluvio telógeno: se refiere a la caída del pelo de forma repentina. Algunos efluvios se producen como consecuencia de efectos secundarios a tratamientos quimioterápicos para el tratamiento del cáncer, a alteraciones hormonales, deficiencias proteicas o vitamínicas. En otros casos, cuando se produce la caída difusa, ésta puede manifestarse al cabo de 2 ó 3 meses,  como consecuencia de distintos factores como el estrés emocional, una cirugía mayor, falta de vitaminas, etc.

Como vemos, son distintas las causas que pueden afectar al ciclo capilar, no obstante existen ayudas extras para combatir la caída o bien disminuirlas y te ayuden, por tanto, a tener un cabello saludable, abundante, brillante y fuerte. 

Existen algunos tratamientos para evitar la caída pero, en algunos casos, ésta es irreparable. Los métodos para frenar la caída del cabello comprenden tratamientos orales, tratamientos tópicos, y tratamientos médicos 

Tratamientos orales

Se refieren a aquellos tratamientos que adoptan la forma de comprimidos, jarabes, etc. Lo común es que éstos se tomen con agua, ya que podría suceder que otros líquidos como la leche o el zumo interfieran con ellos y diminuyan o retarden sus efectos. En este grupo, podemos distinguir: medicamentos y vitaminas. 

  • Medicamentos: se refieren a aquellos medicamentos que ayudan a estimular el crecimiento del cabello y frenar la caída pero que requieren preinscripción médica para poder tomarlos. No son soluciones para calvicies avanzadas ni totales, pues los efectos de ambos fármacos sólo pueden actuar si hay vida en los folículos pilosos. Estos medicamentos además regulan la presión sanguínea y la segregación de hormonas evitando que afecten al folículo piloso. 
  • Vitaminas: como dijimos en el apartado de factores que influyen en el crecimiento del pelo, las carencias nutricionales pueden afectar directamente a la salud del cabello. Los nutrientes que contienen las vitaminas que necesita el cabello, podrían resumirse de en; 
  • Huevos. Contienen proteínas, hierro y vitamina A que ayudan al regeneramiento celular tanto de la piel de nuestro rostro, como del cuero cabelludo.
  • Frutos secos. Contienen zinc y selenio, que impulsan la reproducción celular y la reparación del tejido del cabello (muy recomendable para aquellas personas que tienen el cabello con una textura fina y con poco brillo).
  • Cereales. Contienen gran cantidad de magnesio, el cual no solo ayuda a frenar la caída del cabello, sino que lo refuerza para evitar su debilatamiento.
  • Cítricos. Contienen gran cantidad de vitamina C, la cual protege a las células en los folículos y los vasos sanguíneos del cuero cabelludo, promoviendo el crecimiento del cabello sano.
  • Vegetales de hoja verde. Vegetales como las acelgas, las espinacas o la lechuga contienen ácido fólico, lo cual ayuda a acelerar el crecimiento de un cabello fuerte y sano
  • Pescado. Todo el pescado, pero sobre todo e el pescado azul, es rico en omega 3 un ácido graso que contribuye a la hidratación del cuero cabelludo y sus folículos pilosos.

Tratamientos tópicos 

Se refieren a aquellas sustancias cosméticas que deben ser aplicadas de forma directa en el cuero cabelludo. En esta agrupación podemos encontrar lociones, champús y tratamientos médicos:

  • Lociones: Este tipo de sustancias contienen vitaminas y compuestos especiales que actúan reforzando el folículo piloso, protegiendo y revitalizando la raíz del cabello. Al ser productos que se aplican directamente en el cuero cabelludo permitirá que sus nutrientes permanezcan más tiempo y se absorban mejor, ya que este tipo de tratamientos no requieren ser aclarado tras su aplicación. 
  • Champús. Para cuidar la salud del cabello, es importante elegir un champú adecuado,  ya que cada cabello es diferente. Los champús poseen ciertos componentes que permiten hacer frente a la caída, tales como el aminexil que contienen la molécula anticaída de necesaria para reforzar el anclaje del cabello al cuero cabelludo.
  • Tratamientos médicos. Se refiere a aquellos tratamientos médicos para cubrir zonas con ausencia de pelo, como es el caso de las técnica del microinjerto o transplante capilar. Esto se le puede realizar  a cualquier persona que desee aumentar su densidad de pelo, aunque no está indicado en alopecias muy avanzadas ni muy difusas.

Como hemos podido ver, a lo largo del artículo hemos descubierto cómo la caída del cabello no es propia del otoño, sino que es algo habitual que sucede a lo largo del año. No obstante tenemos que estar pendientes si este proceso se atenúa o se mantiene constante, ya que podrían originarse caídas “anormales”, como hemos vistao en apartados anteriores y a las que deberíamos prestar especial atención.

El debilitamiento y la caída del pelo se puede subsanar con los tratamientos antes mencionados, aún así siempre es aconsejable preguntar a tu dermatólogo o farmacéutico para ver cuáles son aquellos que mejor se adaptan a tu necesidad. 


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